Manuel Guerrero advierte a Morena: voto de castigo puede cobrar factura si se confía en su mayoría
Por Jose Romero Mata/Adriana Carlos
*El aspirante a la coordinación municipal llamó a la autocrítica, exigió revisar constantemente el desempeño del movimiento y advirtió que ganar elecciones no significa tener garantizado el respaldo ciudadano.
*“Morena no puede caer en el conformismo de quedarse con la confianza que tenemos mayoría”, sentenció; reconoció que los problemas de seguridad y servicios públicos pueden convertirse en factores de desgaste político.
*Sostuvo que el partido debe conducirse con principios, valores e ideales, porque de lo contrario dejará de ser la mejor opción para los ciudadanos.
Morena no debe confiarse de su mayoría electoral ni asumir que el respaldo ciudadano está garantizado. El riesgo de recibir un voto de castigo está latente si el partido cae en el conformismo, deja de escuchar los reclamos sociales y pierde de vista los principios que le dieron origen.
Así lo advirtió Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, aspirante a la Coordinación Municipal de Defensa de la Cuarta Transformación en Mazatlán, quien en conferencia de prensa lanzó un mensaje de autocrítica hacia el interior de su propio movimiento al reconocer que la fuerza electoral de Morena no es una garantía permanente de triunfo.
“Morena también no puede caer en el conformismo de quedarse con la confianza que tenemos mayoría, porque en algún momento le tienen que preocupar el voto de castigo”, expresó de manera contundente al ser cuestionado sobre los problemas que enfrenta el municipio y el posible impacto electoral de las inconformidades ciudadanas.
El posicionamiento del aspirante adquiere relevancia en medio de la disputa interna por la coordinación municipal, dondeuna docena de distintos perfiles buscan convertirse en la figura que encabece los trabajos políticos y territoriales del partido rumbo a los próximos procesos electorales.
Guerrero Verdugo consideró que la mayoría política no debe convertirse en un cheque en blanco para Morena. Por el contrario, apuntó que el movimiento está obligado a revisar su actuación, reconocer errores y corregir aquello que lastima a la ciudadanía.
“Tenemos que practicar la autocrítica y tenemos que hacer revisión muy constante de las cosas”, puntualizó.
Y es que, durante sus recorridos por colonias, sindicaturas y comunidades rurales, aseguró haber escuchado directamente las preocupaciones de la población, particularmente en materia de seguridad pública, drenaje, servicios públicos y recolección de basura.
Sobre la violencia que golpea a Sinaloa y Mazatlán, reconoció que se trata de una problemática histórica y estructural que no puede minimizarse, aunque defendió las acciones coordinadas de los gobiernos federal, estatal y municipal para recuperar la tranquilidad.
Sin embargo, dejó claro que la presencia de fuerzas de seguridad no es suficiente si no se atienden las causas que originaron los problemas.
En materia de servicios públicos, también advirtió que las autoridades no pueden seguir aplazando las soluciones a demandas históricas como el drenaje y el relleno sanitario, pues son asuntos que afectan directamente la calidad de vida de los ciudadanos.
El mensaje político de Guerrero Verdugo señaló a una realidad que Morena no puede ignorar: conservar el poder también implica responder a las expectativas de quienes le dieron su voto.
El aspirante insistió en que la permanencia del movimiento como una opción política competitiva depende de mantener la congruencia entre el discurso y los hechos.
“Si no tienes principios, no tienes valores, no tienes ideales, bueno, no llega a ser la mejor opción”, sentenció.
Más allá de la competencia por la coordinación municipal, Guerrero Verdugo puso sobre la mesa una advertencia para Morena: la mayoría de hoy no garantiza el triunfo de mañana y el voto de castigo puede convertirse en la factura política de un partido que deje de escuchar a la gente.
