¡LA CALACA ANDA SUELTA EN SINALOA! calaveritas para politicos en Sinaloa
*Calaveritas políticas: ni el poder, ni Morena, ni la oposición se salvan de la Huesuda
En Sinaloa la Calaca no distingue colores, apellidos ni cargos. Se lleva al que se siente intocable, al que pelea por una silla, al que duerme en la oposición y al que promete rescatar Mazatlán, pero olvida que primero hay que trabajar. ¡Porque en estas elecciones hasta la Huesuda quiere candidatos que cumplan!
- RUBÉN ROCHA MOYA: DE PALACIO AL MÁS ALLÁ
La Calaca llegó a Palacio,
preguntando por Rubén Rocha,
«¡Vengo a llevarme al gobernador,
que ya se le acabó la brocha!».
Entre investigaciones y señalamientos,
la Huesuda afiló su guadaña,
«Ya no regresarás al despacho,
ni aunque me armes una campaña».
Presuntos vínculos y acusaciones
le amargaron la despedida,
y aunque él quería volver al mando,
la Flaca le cerró la salida.
«¡Se acabó tu tiempo, Rubén,
ya no hay regreso ni perdón,
te llevaré a la ultratumba
a descansar de tanto jalón!».
Y cuentan que allá en el panteón,
sin prensa ni preocupación,
Rocha baila muy quitado de la pena,
¡porque hasta muerto perdió la gobernación!
- GRACIELA DOMÍNGUEZ: LA HUESUDA SE LLEVÓ LA RIZADA
Graciela estaba en su oficina,
revisando la administración,
cuando llegó la Calaquita
con una inesperada invitación.
«¡Recoge pronto tus cositas,
no te me vayas a tardar,
que aunque te queda menos de un año,
otro trabajo vas a desempeñar!».
La tomó por sorpresa,
de su rizada cabellera jaló,
y en un cuarto apartado
la huesuda la acomodó.
«No te preocupes, Graciela,
no te vengo a castigar,
pero allá en el otro mundo
también hay mucho que gobernar».
Y la gobernadora interina,
sin tiempo para protestar,
preguntó si en el camposanto
¡también habría que entregar un informe final!
- ESTRELLA PALACIOS: DE REINA DEL CARNAVAL A REINA DEL PANTEÓN
La Estrella del Carnaval
lucía su mejor caminar,
cuando la Muerte en tacones
la invitó a desfilar.
«Vámonos, querida Estrella,
que te tengo un nuevo escenario,
allá no hay calles destrozadas
ni problemas en el calendario».
Con su caminar erguido,
su elegancia y distinción,
la llevó hasta el camposanto
para una nueva presentación.
«Allá podrás lucir tu gracia,
tu belleza y tu pasarela,
pero enderezar los caminos
¡ni con toda tu escuela!».
Y Estrella siguió caminando,
con porte de gran señora,
pero la Calaca le gritaba:
«¡A ver si allá arreglas las calles
antes de que llegue la otra aurora!».
- LOS ASPIRANTES DE MORENA: ¡A GUAMAZOS POR LA COORDINACIÓN!
En Morena de Mazatlán
se armó tremendo alboroto,
todos querían la coordinación
y ninguno quería ser el otro.
Que si yo tengo más gente,
que si yo tengo más poder,
que si tú no tienes tablas,
¡que te tienes que esconder!
Volaron golpes y patadas,
hubo codazos por montón,
la Calaca miraba divertida
desde la primera fila del salón.
«¡Qué bonito está el proceso,
qué democracia tan singular!
Si así se pelean por la silla,
¿qué harán cuando les toque gobernar?».
Y como nadie se ponía de acuerdo,
la Huesuda tomó una decisión:
«¡Me los llevo a todos juntos,
se acabó la competencia y la elección!».
Los aspirantes protestaron:
«¡Todavía falta la votación!».
Y la Muerte respondió riendo:
«¡Pues allá tendrán su coordinación!».
- LA OPOSICIÓN: PRI, PAN, PAS Y MC, ¡LOS DORMIDOS DEL PANTEÓN!
El PRI duerme en sus laureles,
el PAN no quiere despertar,
el PAS busca su brújula
y Movimiento Ciudadano, su lugar.
La Calaca fue a buscarlos
con su lista electoral:
«¡Levántense, señores,
que ya viene el temporal!».
Pero encontró a los dirigentes
roncando en su sillón,
esperando que algún milagro
les resuelva la elección.
«¿Y sus cuadros, sus propuestas,
sus campañas y su estrategia?
¡No se gana una alcaldía
con pura lengua y nostalgia!».
El PRI pidió otra oportunidad,
el PAN prometió reaccionar,
el PAS dijo que tenía fuerza
y MC que iba a despertar.
Pero la Muerte, muy sonriente,
les contestó sin compasión:
«¡Por pasguatos y confiados,
ya les aparté su cajón!».
Y cuando quisieron moverse,
la Calaca echó a andar:
«¡Ya no hay tiempo para ensayos,
ni elecciones que esperar!».
- LOS MAZATLECOS: ¡QUE LA CALACA ESCOJA AL BUEN CANDIDATO!
Los mazatlecos, muy cansados,
fueron a ver a la Huesuda,
«¡Ya no sabemos qué hacer,
esta ciudad está en duda!».
Las calles están destrozadas,
la inseguridad no da tregua,
cierran negocios y comercios
y la esperanza se hace pequeña.
La pesca pide auxilio,
el campo quiere atención,
y mientras tanto los políticos
¡andan buscando nominación!
«Queremos un buen candidato,
que tenga palabra y valor,
que rescate nuestro puerto
y gobierne con corazón».
La Calaca soltó una carcajada:
«¡Qué difícil petición!
Todos quieren la alcaldía,
pero pocos tienen vocación».
«Si no aparece uno bueno,
yo misma haré la selección,
no me importa de qué partido,
ni de qué color sea su afiliación».
«Que termine con los miedos,
que devuelva la tranquilidad,
que rescate los negocios
y le cumpla a esta ciudad».
Y los porteños le gritaron:
«¡No queremos otra simulación!».
La Huesuda alzó su guadaña:
«¡Pues que se pongan las pilas,
porque ya perdí la paciencia
y yo sí cumplo mi elección!».
