Edgar González llama a la unidad en Morena pero marca distancia de cualquier imposición
El exalcalde de Mazatlán y aspirante a encabezar la coordinación municipal de su partido pidió a la militancia no divirse rumbo al proceso interno.
Dejó claro que apoyará a quien resulte electo, pero lanzó una advertencia: si el proceso toma “otro giro”, tendrá que valorarlo y no será cómplice de decisiones que considere incorrectas.
*El también exdiputado sostuvo que Morena ya no puede darse el lujo de ganar “con quien sea” y debe escoger perfiles competitivos, con respaldo social y menos negativos.
Jose Romero/Adriana Carlos
La carrera por el control de Morena en Mazatlán ya comenzó a mover las piezas y Edgar González Zatarain decidió poner sobre la palestra una advertencia que va más allá de un simple llamado a la unidad: el partido tendrá que demostrar que su proceso interno será capaz de elegir al perfil más competitivo y no simplemente al que tenga más cercanía o respaldo político.
Entrevistado por Sin Muros News, el exalcalde y aspirante a encabezar la coordinación municipal sostuvo que está dispuesto a respetar el resultado y sumarse a quien gane, pero dejó claro que no será “cómplice” si el proceso toma un rumbo que considere incorrecto.
La definición, dijo, tendrá que pasar por algo más que el reconocimiento público: Morena debe medir quién tiene respaldo social, quién es realmente competitivo y quién acumula menos negativos.
El mensaje tiene una lectura política evidente: la unidad que propone Edgar González no es una carta en blanco para la dirigencia de Morena. El exalcalde quiere competir, pero también advierte que, una vez que arranque formalmente el proceso, las reglas y la selección del perfil serán determinantes para evitar fracturas dentro del partido.
La disputa por el control político de Morena en Mazatlán comienza a calentarse, aunque todavía no arranca formalmente el registro de aspirantes. Edgar González Zatarain, exalcalde porteño y uno de los perfiles que busca encabezar la coordinación municipal del partido, lanzó un llamado a la militancia para mantener la unidad, pero al mismo tiempo dejó una advertencia que abre la puerta a la polémica: respaldará el proceso siempre y cuando se haga con seriedad y sin decisiones que puedan poner en riesgo la competitividad del partido.
González Zatarain sostuvo que Morena debe actuar con madurez y entender que, de los aspirantes que levanten la mano, solamente uno podrá quedarse con la coordinación municipal.
“No cabemos todos en un solo espacio”, señaló al explicar que, una vez definido el ganador, los demás deberán sumarse y trabajar por quien resulte seleccionado.
Pero el mensaje no fue solamente de unidad.
El exalcalde dejó claro que su llamado a cerrar filas no significa aceptar cualquier resultado. “Yo sí llamo a la unidad”, afirmó, aunque inmediatamente matizó que tampoco puede ser “cómplice de cosas que no estén bien”.
La declaración coloca un ingrediente político adicional a una contienda que apenas comienza a tomar forma y en la que varios nombres buscan posicionarse dentro de Morena rumbo a la definición municipal.
González consideró que el partido debe ser especialmente cuidadoso con la selección de sus perfiles y no basarse únicamente en quién es más conocido. A su juicio, lo importante será determinar quién resulta más competitivo, quién tiene verdadero respaldo social y quién acumula menos negativos.
El mensaje también representa una crítica indirecta a la vieja lógica de que Morena podía postular prácticamente a cualquier persona y ganar una elección.
“Morena se podía dar el lujo de ganar con quien sea”, recordó, para enseguida advertir que hoy las condiciones son diferentes y que cometer nuevamente ese error podría provocar resultados adversos en algunos municipios.
¿Y CARLOS ESCOBAR?
En medio de esta disputa interna, al ser cuestionado directamente sobre su relación con Carlos Escobar, otro de los aspirantes a la coordinación municipal del partido que más se han mencionado, evitó colocarse en una posición de confrontación, pero tampoco lo presentó como un aliado cercano.
“No te digo que es mi amigo, pero tampoco te digo que está mal la relación”, respondió.
Reconoció que ambos tienen aspiraciones y que, al igual que otros participantes, cada quien cuenta con una visión, un equipo y una manera distinta de hacer política.
“Eso no significa que estemos chocados, ni peleados”, sostuvo.
Y en relación al factor del dinero en este proceso interno dijo: “Hoy van a ser muy escrupulosos en esto…revisarían nuy bien a fondo los curriculum, la trayectoria de cada uno de los personajes, creo que entre los requisitos tienen que ver con tu patrimonio de dónde vienes, cómo hiciste las cosas, hoy las cosas en Morena están más estrictas…”, indicó.
La definición será, en buena medida, una prueba para la capacidad de Morena de mantener unidos a quienes hoy compiten entre sí. González puso como ejemplo el trabajo realizado por Imelda Castro, quien, después de su proceso estatal, ha incorporado a distintos grupos y competidores.
Para el exalcalde, esa es precisamente la fórmula que debe aplicarse en Mazatlán: quien gane tendrá que abrir espacios para quienes participaron y perdieron. Porque, alertó, si no se incorpora a los propios competidores, difícilmente se podrá hablar de una verdadera coordinación.
“NO PODEMOS POLARIZAR”
González Zatarain pidió a los morenistas esperar las convocatorias y respetar los tiempos del partido. Incluso insistió en que todavía no se puede hablar formalmente de candidaturas, pues primero está la definición de las coordinaciones municipales. Sin embargo, su posicionamiento deja claro que no pretende mantenerse al margen.
El exalcalde confirmó que está listo para inscribirse cuando se emita la convocatoria y buscar la coordinación municipal de Morena en Mazatlán, con la intención de encabezar los trabajos del partido en el puerto.
Y mientras ese momento llega, su mensaje es doble: unidad hacia afuera, pero reglas claras hacia adentro.
“Tratemos de no polarizar esto”, pidió a la militancia, al considerar que la división interna puede terminar afectando al propio partido.
La batalla por Mazatlán todavía no comienza oficialmente, pero las posiciones ya empiezan a definirse. Y Edgar González dejó una señal política difícil de ignorar: está dispuesto a competir, está dispuesto a sumarse si no gana, pero también está dispuesto a cuestionar el proceso si considera que las cosas no se hacen correctamente.
