CARNAVAL MAZATLÁN 2027, UNA FIESTA CON PASION Y ORGULLO
Mazatlán volverá a vestirse de fiesta del 4 al 9 de febrero. Se apuesta al rescate de las tradiciones.
Entre 25 y 30 carros alegóricos se proyecta participen en el desfile y la instalación de ocho monigotes.
* El costo del cartel artístico complica su definición; la prioridad es contratar artistas que “conecten con la gente” y permitan mantener el nivel del cartel del año pasado.
Adriana Carlos/José Romero
Con la mira de ir más allá del espectáculo; recuperar la historia y el orgullo por la identidad mazatleca, el Carnaval Internacional Mazatlán 2027 “Amamos Nuestras Tradiciones”, planea llevar a cabo una celebración que moviliza a miles de personas y contempla la inclusión de entre 25 y 30 de carros alegóricos en el desfile.
“Creo que es la pasión de la gente de Mazatlán la que ha logrado el carnaval con cerca de 129 años de tradición, convertirla en una fiesta que es parte de suya, y en donde la esencia está precisamente en quienes la hacen posible año tras año”, expresó el director del Instituto de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán, Oscar García Osuna en entrevista exclusiva con Sin Muros News.
Detrás de las luces, la música y los grandes carros alegóricos hay una historia que pocas veces se alcanza a ver desde las banquetas. Son cientos de personas las que durante meses trabajan para que el carnaval llegue a las calles, desde quienes diseñan y construyen las estructuras hasta músicos, bailarines, voluntarios, comparsas y familias enteras que hacen suyo el festejo.
“Óscar no es el Carnaval, son cientos de personas que lo hacen”, subrayó García Osuna. Y justamente esa idea parece marcar el rumbo de la edición 2027: que la fiesta vuelva a mirar hacia quienes la han construido durante generaciones.
CARROS, MONIGOTES Y UNA HISTORIA QUE QUIERE VOLVER A LAS CALLES
Para el próximo desfile de carros alegóricos, aunque la cantidad puede cambiar, se proyecta participen entre 25 y 30. Además de trabajar en recuperar espectáculos que forman parte de la memoria de la fiesta como los payasos de Seattle y una comparsa de dragones o leones chinos, ennumeró.
Así como la instalación de ocho monigotes, esas enormes figuras que el año pasado terminaron convirtiéndose en uno de los grandes atractivos de la fiesta.
Su impacto fue tal que los mazatlecos no se quedaron solamente con la fotografía. “Desde ahí, la gente… todo el mundo hizo su propio monigote”, recordó el funcionario, quien agrego: El reto ahora será conservarlos. El viento, el sol, la lluvia y la salinidad de Mazatlán no perdonan, y mantener durante meses una estructura de grandes dimensiones no resulta sencillo.
A eso se suma otro problema menos visible: dónde guardar los carros una vez que termina la fiesta. Algunos llegan a medir aproximadamente 17 metros de altura y 8 metros de largo, por lo que desmontarlos y almacenarlos se convierte prácticamente en otra batalla.
“Los carros alegóricos se desbaratan porque no hay una bodega donde se guarden”, explicó el director de Cultura, en una charla celebrada en sus oficinas localizadas en el Centro Histórico de la ciudad y en donde reconoció que cada año prácticamente hay que volver a empezar.
UNA FIESTA QUE QUIERE CONTAR QUIÉNES SOMOS
La intención para 2027 no es simplemente cambiar los carros o traer nuevos espectáculos. El desfile será dividido en distintos segmentos para contar parte de la historia de Mazatlán, desde su actividad portuaria e industrial hasta la charrería, la artesanía, el arte y las tradiciones.
La propuesta también busca que el carnaval dialogue con las nuevas generaciones sin darle la espalda a sus raíces. “Si algo hay aquí hay una pasión, hay un amor por la fiesta”, expresó García Osuna, quien en la conversación se mostró emocionado que forma parte de una titánica organización.
Pero enseguida planteó el verdadero reto: “Que no sea una pasión únicamente por la fiesta sino por la historia de la fiesta, porque si no conocemos la historia nadie quiere lo que no conoce”. La apuesta, aclaró, tampoco significa quedarse atrapado en el pasado.
El carnaval seguirá cambiando porque la sociedad también cambia. “Estamos pensando que el carnaval es la música nueva, el reggaetón, que no te puedes pelear con la evolución, sin embargo, tienes que conocer la historia”, sostuvo
.JUAN GABRIEL, ARTE Y POESÍA TAMBIÉN TENDRÁN SU ESPACIO
Los Juegos Florales tendrán un papel importante dentro de esta narrativa cultural, con espacio para la poesía, la danza y las distintas expresiones artísticas. Además, se contempla incorporar la obra de Juan Gabriel, uno de los compositores más prolíficos de México, con más de mil 200 composiciones, como parte de esta propuesta.
La idea es que el carnaval no aparezca de la nada en febrero, sino que algunos de sus contenidos comiencen a desarrollarse desde septiembre y vayan tomando forma hasta llegar a los días de fiesta. “Es tan poderosa la atractividad del Carnaval, que a veces se nos olvida volver a la cuna del arte”, resaltó García Osuna, quien es contador público de profesión y de experimentada trayectoria académica y cultural.
AL MENOS 240 PARTICIPANTES FORÁNEOS LLEGARÁN A MAZATLÁN
Las comparsas también comienzan a darle forma al carnaval. La organización contempla alrededor de 20 agrupaciones, y la respuesta de otros estados ya se hizo notar. Una comparsa de Matamoros llegará con 140 alumnos, mientras que otra procedente de Puebla lo hará con 70 participantes. En total, son alrededor de 240 personas que viajarán desde fuera de Mazatlán, sin contar a familiares y acompañantes, lo que impacta en la ocupación hotelera.
La convocatoria para comparsas de concurso esta saturada, mientras que las agrupaciones de exhibición continuarán abiertas hasta el 26 de septiembre, confirmó: “Ya cerramos comparsas de concurso”, atajo. Incluso se buscan espacios adicionales, entre ellos un estadio, para que las agrupaciones puedan realizar sus ensayos.
SEGURIDAD: ENSAYOS DE DÍA Y UN CARNAVAL MÁS TRANQUILO
La seguridad será otro de los temas que marcarán la organización. La intención es que los ensayos se realicen más temprano y evitar, en lo posible, actividades durante la noche. “No quiero ensayos de noche, vamos a hacerlos más temprano”, señaló el funcionario, quien tiene además especialidad en Neurociencia y fue director del TEC Milenio en esta ciudad.
La medida busca dar mayor tranquilidad a las familias y reducir riesgos para quienes participan. García Osuna reconoció que Mazatlán enfrenta una realidad complicada, pero sostuvo que desde Cultura corresponde mantener vivo el entusiasmo y confiar en que vendrán tiempos mejores.
También destacó la importancia de fortalecer una cultura de autocuidado y responsabilidad entre quienes participan y acuden a los eventos.
Actualmente se cuenta con 7 mil 500 elementos de seguridad en la ciudad. “Confiamos en los tres niveles de gobierno y tenemos que confiar para nosotros, enfocarnos a hacer lo que nos toca”, expresó.
También dejó claro que la programación musical deberá mantenerse alejada de contenidos que hagan apología de la violencia, que atente contra los valores. “Nosotros no promovemos la violencia, ninguna canción”, aseveró.
Cuando se le pregunta cómo imagina el carnaval que quiere encabezar, García no habla primero de artistas, boletos o grandes escenarios. Habla de tranquilidad. “Mi carnaval ideal es que sea un carnaval tranquilo, un carnaval familiar, un carnaval donde la gente salga, disfrute”.
Y detrás de esa frase hay una imagen que resume lo que representa esta fiesta para muchos mazatlecos: una mujer de 100 años que todavía acude al malecón para esperar el desfile.
“Hay gente que es una ilusión, entonces cumplir esa ilusión creo que es importante”, expresó. Porque para algunas familias el carnaval no es solamente seis días de música. Es una cita que se repite año tras año, puntualizo.
EL COMBATE NAVAL, ENTRE LA TRADICIÓN Y EL COSTO
Uno de los momentos que inevitablemente volverá a robarse las miradas será el Combate Naval. “Nuestro Combate Naval es bellísimo”, sostuvo García Osuna. El espectáculo representa una inversión de alrededor de 6 millones de pesos, entre pirotecnia, puentes, barcazas, luces y sonido. El año pasado se autorizó el uso de hasta 25 toneladas de pirotecnia, una cantidad que García consideró enorme.
Para 2027 incluso se analiza la posibilidad de establecer un cobro de entre 70 y 80 pesos para ingresar a Olas Altas, aunque cualquier modificación deberá ser autorizada por las instancias correspondientes. La expectativa es recibir alrededor de 40 mil personas el sábado, aunque el récord anterior rondó los 45 mil boletos.
SE BUSCAN ARTISTAS QUE CONECTEN CON EL PÚBLICO
El costo de los artistas y la producción del Carnaval son parte de los factores que se analizan para definir el presupuesto de la edición 2027.
El director de Cultura, señaló que algunos artistas llegan a cotizar entre 40 y 50 millones de pesos, además de solicitar anticipos de hasta 50 por ciento, condiciones que Cultura no está en posibilidades de asumir.
“Los artistas se han subido en exceso en sus precios. Yo no digo que no los valgan, pero dar un 50 de anticipo, nosotros no podemos”, compartió.
El Carnaval anterior tuvo un presupuesto de 78 millones de pesos, de los cuales se ejercieron alrededor de 73.7 millones. Para 2027 todavía no hay una cifra definitiva y se busca trabajar bajo un esquema de presupuesto base cero, con la intención de avanzar hacia una fiesta más autosustentable.
“Cuánto tengo, cuánto gasto; no puedo gastar más de lo que tengo porque sería una irresponsabilidad”, puntualizó.
Dijo que se buscan artistas que conecten con el público y empresarios que presenten propuestas viables, tomando en cuenta que la inversión también incluye carros alegóricos, vestuario y producción. Un vestido de reina, por ejemplo, puede alcanzar los 400 mil pesos.
Para el funcionario, ese nivel de producción es precisamente uno de los elementos que distingue al Carnaval de Mazatlán.
Para García Osuna, precisamente ese nivel de producción es uno de los elementos que distingue al Carnaval mazatleco y alimenta el orgullo de quienes participan en la fiesta.
“Creo que es lo que nos hace orgullosamente el mejor carnaval de América Latina”, finalizo.
