Denuncian conductores plataformas “trampa” millonaria en aportaciones al IMSS
*La denuncia de repartidores y conductores apunta a diferencias de entre 19% y 25% en los ingresos reportados, con una estimación de hasta 83 millones de pesos mensuales o cerca de mil millones al año, en contribuciones que no llegarían al Seguro Social.
*Frida Villegas, repartidora y vocera de un colectivo de trabajadores de plataformas, compartió la exigencia de auditorías, sanciones y reparación del daño tras documentar cerca de 50 casos que se podrían multiplicar si se sumaran mas voces de protesta a nivel nacional.
La llamada economía de plataformas con compañías como Uber o Didi, enfrentan una nueva y seria controversia. Conductores y repartidores de APPS distintos puntos del país denuncian que sus ingresos reales no estarían siendo reportados íntegramente ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), particularmente por la exclusión de bonos e incentivos que forman parte de lo que reciben por su trabajo.
Entrevistada en torno a esta denuncia que fácilmente se podría convertir en una demanda colectiva a nivel nacional, Frida Villegas, estudiante y repartidora de plataformas digitales en Toluca, compartio que ella misma decidió revisar sus registros al preocuparse por alcanzar una seguridad social acorde con sus ingresos reales. Lo que encontró, asegura, fue una diferencia entre lo que genera trabajando y lo que la plataforma reporta ante el IMSS.
“Los bonos incentivos que nos da por trabajar en lluvia o en cierto horario no se están contemplando para nuestra seguridad social”, explicó la repartidora, quien posteriormente compartió la inquietud con otros compañeros. Al revisar sus números, descubrieron que el problema se repetía en más trabajadores.
La denuncia adquiere mayor dimensión porque, de acuerdo con la documentación aportada por trabajadores, entre enero y junio de 2026 Uber habría reportado ingresos entre 19 y 25 por ciento menores a los realmente percibidos por conductores y repartidores, al dejar fuera conceptos como incentivos y cuotas de solicitud. Bajo esa estimación, la diferencia representaría alrededor de 83 millones de pesos mensuales, cerca de mil millones de pesos al año, en contribuciones al Seguro Social.
Villegas sostiene que el colectivo ya tiene alrededor de 50 casos documentados y que trabajadores de otras entidades también han reportado situaciones similares. Menciona contactos con personas de Ciudad de México, Baja California y Querétaro, aunque advierte que no desean generalizar ni responsabilizar a todas las plataformas sin que existan auditorías que permitan establecerlo.
La acusación coincide además con una declaración reciente de Alejandro Salafranca, titular de la Unidad de Trabajo Digno de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, quien informó que una auditoría detectó en una plataforma pagos que no estaban siendo integrados al ingreso reportado ante el IMSS. El funcionario resumió el criterio de la autoridad con una frase contundente: “Todo ingreso es ingreso”.
Para los trabajadores, el punto central no es solamente cuánto dinero recibe el IMSS, sino con qué salario están siendo registrados. Si el ingreso reportado es menor al que realmente obtiene el trabajador, también pueden disminuir las cotizaciones que respaldan derechos relacionados con la seguridad social y el retiro.
Villegas cuestiona además que los propios trabajadores tengan que descubrir las diferencias revisando sus balances y comparándolos con sus semanas cotizadas. Su llamado es directo: revisar los ingresos generados, contrastarlos con lo reportado y documentar cualquier diferencia.
“Que de verdad se tomen unos cinco minutitos a checar sus balances”, pidió a sus compañeros, al tiempo que llamó a organizarse colectivamente y acercarse a agrupaciones de trabajadores cuando existan dudas o inconsistencias como con su colectivo Enjambre.Click que se ha ofrecido para dar orientación y asesorías a cualquier trabajador de estos servicios.
La repartidora también puso sobre la mesa la vulnerabilidad cotidiana de quienes trabajan en motocicleta. Un buen día puede representar alrededor de mil 500 pesos, incluidos bonos e incentivos; un mal día puede dejar apenas entre 150 y 200 pesos, mientras que gasolina, llantas, mantenimiento y reparaciones corren por cuenta del trabajador.
Por eso, para Frida, la lucha no es únicamente por una cifra en una hoja del IMSS. Es por reconocer el trabajo que existe detrás de cada entrega y cada viaje.
La exigencia de los colectivos es que se realicen auditorías a las plataformas, se determinen responsabilidades, se apliquen sanciones cuando correspondan y, sobre todo, se establezca cómo se reparará el posible daño acumulado durante los meses en que los ingresos no habrían sido reportados correctamente.
La paradoja es evidente: una reforma que buscó incorporar a los trabajadores de plataformas a la seguridad social podría terminar siendo insuficiente si la afiliación no refleja el ingreso real de quienes todos los días salen a las calles a repartir comida, transportar pasajeros y sostener una parte creciente de la economía digital.
