*Acusa abandono al sector pesquero y exige incluir su rescate en la reconstrucción de Sinaloa
La diputada local del PRI, Paola Gárate, afirmó que la reconstrucción de Sinaloa no será completa si no se rescata al sector pesquero, al sostener que miles de familias enfrentan una crisis derivada de años de falta de inversión y políticas públicas ineficaces.
La legisladora respaldó su postura con cifras del INEGI, al señalar que el Producto Interno Bruto de las actividades de pesca, caza y captura en 2024 fue de 2 mil 525 millones de pesos, un nivel inferior al registrado en 2015. Aseguró que estos datos evidencian el deterioro de una actividad estratégica para la economía estatal.
Gárate sostuvo que la situación podría agravarse debido a que las cifras aún no reflejan por completo el impacto de la crisis de inseguridad iniciada en septiembre de 2024. “No estamos frente a una percepción, sino frente al fracaso de una política pública”, expresó.
Como parte de su propuesta, planteó una estrategia integral para reactivar el sector basada en el ordenamiento pesquero, financiamiento accesible, renovación de embarcaciones, fortalecimiento de cooperativas, incorporación de tecnología y mejores mecanismos de comercialización.
También advirtió que el ingreso de camarón importado y de contrabando, principalmente de Ecuador y Centroamérica, ha colocado en desventaja a los productores sinaloenses, quienes, dijo, enfrentan dificultades para vender su producción y mantener en operación sus granjas acuícolas.
La diputada cuestionó además el incumplimiento de diversos compromisos anunciados para el sector, como la siembra de 240 millones de alevines, la construcción de plantas procesadoras y la creación de nuevas unidades de producción, al asegurar que los resultados reportados son insuficientes.
Finalmente, señaló que la crisis también alcanza a la pesca de altura, donde, según datos de la CANAINPESCA, unas 300 embarcaciones permanecen inactivas en Mazatlán y se han perdido entre 20 mil y 30 mil empleos. Por ello, insistió en que el Gobierno debe pasar de los apoyos asistenciales a una política productiva que permita a los pescadores recuperar su sustento y reactivar uno de los sectores más importantes de Sinaloa.