María Joseé Salazar apuesta por un Morena humanista: «El municipio es el primer nivel de gobierno»
*La aspirante a la coordinación municipal de Morena en Mazatlán propuso una reingeniería de la administración pública; un gobierno de puertas abiertas y mayor cercanía con la ciudadanía. Advirtió que el poder no debe convertir a los servidores públicos en «emperadores» alejados del pueblo.
Frente a una contienda interna de Morena en la que participan diversos perfiles políticos, María Joseé Salazar busca abrirse paso con una propuesta que coloca al ciudadano en el centro de las decisiones: recuperar el sentido humanista de la política, transformar la manera de gobernar y dejar atrás la figura del servidor público que se siente por encima de la gente.
Aspirante a la coordinación municipal de Morena en Mazatlán, Salazar expuso sus planteamientos durante un conversatorio con mas de una decena de periodistas del puerto, donde defendió una visión de izquierda basada en la cercanía con la población, la preparación técnica y la capacidad de escuchar antes de tomar decisiones.
Su planteamiento va más allá de buscar una posición dentro del partido: sostiene que Mazatlán necesita una nueva manera de entender la administración municipal, con capacidad para identificar las necesidades reales de la población, gestionar recursos y convertirlos en soluciones concretas.
«Soy una persona que he trabajado de una manera humanista, incluso desde la iniciativa privada», afirmó quien forma parte del poderoso consorcio empresarial Hersa, al explicar que su experiencia profesional le ha permitido observar las necesidades de la ciudad y la importancia de impulsar su desarrollo.
Contra los políticos que se sienten emperadores
Uno de los momentos más contundentes de la conversación llegó cuando se abordó el distanciamiento entre algunos servidores públicos y la ciudadanía, una práctica que, a su juicio, debe corregirse para recuperar la esencia del servicio público.
«Normalmente ahora es muy común ver un servidor público que se convierte casi en emperador o casi en iluminado y llegan y como que la gente le tiene que rendir pleitesía», expresó.
La aspirante planteó que el ejercicio del poder debe alejarse de la soberbia y regresar a su razón de ser: atender a la población, escuchar sus problemas y trabajar para resolverlos.
En esa lógica, defendió la necesidad de construir una administración municipal accesible, en la que la ciudadanía no tenga que enfrentarse a barreras para expresar sus demandas y encontrar respuestas. «Un gobierno municipal a puertas abiertas», resumió al hablar del modelo de gobierno que considera necesario para Mazatlán.
Su propuesta se sostiene en una premisa: no es posible conocer las prioridades de una ciudad desde un escritorio ni tomar decisiones acertadas sin mantener contacto directo con quienes enfrentan diariamente sus problemas.
Reingeniería para cambiar la forma de gobernar
Con formación y experiencia en el ámbito de la ingeniería y la iniciativa privada, Salazar considera que Mazatlán necesita una revisión profunda de sus procesos administrativos para aprovechar mejor los recursos disponibles y responder con mayor eficacia a las demandas de crecimiento.
La aspirante puso sobre la mesa el concepto de «reingeniería», con el que plantea fortalecer los procedimientos municipales, vincular las necesidades ciudadanas con el conocimiento técnico y mejorar la gestión de los recursos públicos.
“Desde hace tiempo se requiere una visión ingenieril para agilizar procesos en los ayuntamientos y que el recurso asignado desde la Federación se aplique realmente en los municipios. Esto pasa en todo el país. Si ese recurso no se solicita y ejecuta, se devuelve”. Por eso nos mandaron a capacitarnos y a salir a escuchar. Y luego ejemplificó: “Como las becas: si el estudiante no las solicita, el apoyo no llega”.
Durante el conversatorio relató que, desde su actividad empresarial, conoció situaciones en las que municipios de Sinaloa enfrentaban dificultades para aprovechar recursos destinados a proyectos y acciones de desarrollo.
Esa experiencia, explicó, le permitió identificar la necesidad de fortalecer las capacidades de las administraciones municipales y preparar a quienes aspiran a asumir responsabilidades públicas. «Se ocupaba una perspectiva ingeniería», señaló al explicar el origen de su propuesta.
Para Salazar, no basta con que existan recursos o proyectos: se requiere capacidad para articular las necesidades de la población con los conocimientos profesionales, la planeación y las gestiones necesarias para concretarlos. De ahí que también defienda la incorporación de especialistas en las áreas que requieren fortalecimiento, así como el trabajo disciplinado y la capacitación permanente.
El municipio es el primer nivel de gobierno
En su planteamiento político, Salazar cuestionó la idea de considerar al municipio como el último eslabón de la administración pública y sostuvo que, por su contacto cotidiano con la población, debe ocupar el lugar prioritario en la atención de las necesidades sociales.
La aspirante consideró que es precisamente desde el ámbito municipal donde se debe escuchar a la gente, identificar las problemáticas y gestionar ante otras instancias los recursos necesarios para atenderlas. Su visión incluye mantener recorridos y contacto directo con la ciudadanía, pero también escuchar lo que ocurre en espacios como los hospitales, donde —dijo— aparecen señales de problemas sociales que no deben ignorarse.
Como ejemplo, mencionó su preocupación por los jóvenes que llegan a hospitales tras intentos de suicidio y por las personas que necesitan respaldo económico para aprovechar oportunidades académicas. Para ella, estas situaciones revelan necesidades que deben ser atendidas, pero también muestran el potencial de una población que busca salir adelante y que requiere mejores condiciones para desarrollar sus capacidades.
La política, sostuvo, debe servir para identificar esas realidades y construir respuestas, en lugar de concentrarse únicamente en la popularidad o la imagen de quienes ocupan cargos públicos.
Izquierda, humanismo y cercanía con el pueblo
Salazar se definió abiertamente como una mujer humanista y de izquierda, convencida de que los principios políticos deben reflejarse en la conducta de quienes aspiran a gobernar. «Me enamoro de toda esa ideología. Creo en ella, confío, y creo que le podemos sumar», expresó al referirse a los valores de Morena.
También destacó la importancia del principio de «Mandar Obedeciendo», que, explicó, forma parte de la capacitación que reciben los aspirantes del partido. La idea, desde su perspectiva, es que quienes busquen responsabilidades públicas comprendan que las decisiones deben responder a las necesidades de la población y no a intereses personales.
En ese sentido, consideró positivo que el proceso interno de Morena genere participación y discusión entre los mazatlecos, pues permite que diferentes perfiles sean conocidos y evaluados por la ciudadanía. Salazar afirmó que disfruta la etapa de recorrer las calles y escuchar directamente a la gente, una experiencia que, según dijo, le ha permitido encontrar sorpresas y conocer de primera mano distintas inquietudes.
«No importa lo que digas tú. Importa lo que dice la gente», recordó sobre una de las orientaciones que recibió al comenzar su camino como aspirante.
El respaldo del PT y una decisión que sigue abierta
La aspirante también cuenta con un elemento político relevante: el Partido del Trabajo ya le otorgó su nominación como coordinadora de afiliacion, de acuerdo con la información expuesta durante el encuentro. Ese respaldo abre un escenario que podría tener implicaciones en el desarrollo de su aspiración, aunque Salazar evitó anticipar decisiones sobre su futuro político si no resulta favorecida en el proceso interno de Morena.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de sumarse a otro proyecto o aceptar una eventual candidatura del PT, prefirió concentrarse en la etapa actual.
«Ahorita estoy disfrutando el momento», respondió.
La definición deja abierta la ruta que podría seguir, sin que ello signifique una ruptura anunciada con Morena ni una decisión confirmada sobre una eventual candidatura por otra fuerza política.
En el plano personal, reconoció que dar este paso ha implicado reorganizar responsabilidades familiares y empresariales, además de contar con el respaldo de sus seres cercanos.
Una aspiración que busca distinguirse por su propuesta
Con su discurso humanista, su apuesta por la reingeniería administrativa y su defensa de un gobierno de puertas abiertas, María Joseé Salazar busca posicionarse entre los perfiles que aspiran a encabezar la Coordinación Municipal de Morena en Mazatlán.
Su principal desafío será convertir sus planteamientos en una propuesta política capaz de convencer tanto a las estructuras partidistas como a la ciudadanía, en un proceso donde la experiencia, la capacidad de organización y la cercanía con la gente serán factores importantes.
Por ahora, su mensaje es claro: el servicio público no debe entenderse como un privilegio, sino como una responsabilidad que obliga a escuchar, trabajar y rendir cuentas.
Y en una ciudad que continúa creciendo y enfrenta necesidades cada vez más complejas, Salazar apuesta a que el cambio comience por la forma de gobernar: con menos distancia entre autoridades y ciudadanos, mayor preparación técnica y una política que, según su visión, vuelva a poner al pueblo en el centro de las decisiones.
