Erosión en Mazatlán: “no basta con parchar el malecón”; urgen estudios e inversión, advierte Quel Galván
*El vicepresidente de la CMIC en Mazatlán atribuye el deterioro de la franja costera a años de omisiones, la pérdida de arena y diversos factores que han alterado la dinámica del litoral.
*Quel Galván Pelayo pide estudios integrales, recursos federales y una estrategia preventiva para evitar que los daños se repitan cada año.
*Confirma que se trabaja en seis obras para reparar socavones, con recursos de SOFEMAT y acciones del Ayuntamiento, pero advierte que las reparaciones no sustituyen una solución de fondo.
La erosión de las playas de Mazatlán y el avance del oleaje hasta el malecón no son un problema que haya surgido de la noche a la mañana. Se trata, advirtió Quel Galván Pelayo, vicepresidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), de las consecuencias acumuladas de años de omisiones, pérdida de arena y alteraciones en la dinámica natural de la costa.
Su advertencia es directa: reparar los daños de hoy sin estudiar las causas significa arriesgarse a enfrentar el mismo problema mañana.
“No sean nomás ahorita parchar porque el año que entra va a estar igual”, expresó al llamar a las autoridades a dejar atrás las intervenciones temporales y apostar por estudios técnicos, inversión y proyectos integrales de recuperación de playas.
Entrevistado al término de una reunión de COPARMEX con la gobernadora y la alcaldesa de Mazatlán, Galván Pelayo sostuvo que la situación actual es el resultado de un deterioro progresivo que, según recordó, el sector de la construcción ha señalado desde hace más de una década.
“Ahorita lo que para mí está pasando es el acumulado de muchos años, muchos años que hemos dejado, hemos sido omisos”, manifestó.
El representante de la CMIC insistió en que la pérdida de playa no es un fenómeno nuevo y que la erosión ha avanzado de manera constante, hasta colocar al malecón frente a condiciones que, a su juicio, exigen una revisión técnica de mayor alcance.
“Hace más de 10, 12 años lo dijimos que deberíamos de trabajar en la erosión de playas”, recordó.
El malecón no fue diseñado para contener el mar
Uno de los puntos centrales de su advertencia es la función de la infraestructura costera. Galván Pelayo subrayó que el malecón no fue concebido para actuar como una barrera que detenga el oleaje, por lo que el acercamiento del mar a la vialidad debe analizarse considerando las condiciones físicas de toda la zona.
“El malecón nunca fue construido para ser un rompeolas”, afirmó.
Entre los factores que, de acuerdo con el empresario constructor, agravan el problema mencionó las mareas extraordinarias, la fuerza del oleaje y la reducción de la alimentación natural de arena.
“Ya la playa, como bien dicen, ya se acercó la ola hasta el malecón; hay mareas más vivas, hay mareas extraordinarias con esta corriente del superniño”, explicó.
También señaló que las presas han influido en la disponibilidad de sedimentos que llegan a las costas, al modificar los ciclos naturales que contribuyen a mantener las playas.
“Ya no hay alimentación de arena por las presas que se pusieron, entonces se están rompiendo los ciclos”, sostuvo.
Sus declaraciones apuntan a un problema que, desde su perspectiva, no puede atenderse únicamente con obras de reparación en los puntos donde el deterioro ya es visible: requiere estudiar las causas de la erosión y determinar qué alternativas son técnica y ambientalmente viables para recuperar la franja de arena.
Exige estudios integrales y mayor inversión
Frente a este escenario, el vicepresidente de la CMIC llamó a cambiar el enfoque de atención y priorizar la prevención sobre las intervenciones de emergencia.
“Debemos de ser más preventivos y trabajar estudiando todo, todo en el sentido de recuperación de arena”, expresó.
Galván Pelayo consideró que existen posibilidades de actuar para recuperar las playas, pero advirtió que primero se necesita voluntad para estudiar el problema y destinar recursos suficientes a los proyectos.
“Si se puede hacer algo, sí, pero ocupa voltearlo a ver e invertirlo, inversión, mucha inversión en los estudios y proyectos”, enfatizó.
En ese sentido, pidió que se solicite a la Federación financiar investigaciones más profundas e integrales sobre el litoral, al señalar que el malecón se encuentra en una zona de competencia federal y que las acciones deben coordinarse entre los distintos niveles de gobierno.
“Creo que más allá también de los recursos federales, el malecón es federal, es zona federal […] en ese sentido es reforzar, pedirle a la Federación que pague esos estudios que son más profundos, integrales de toda la zona”, planteó.
El objetivo, dijo, debe ser evitar que las afectaciones vuelvan a presentarse y aprovechar de manera adecuada los recursos que ya se destinan a las reparaciones.
Seis obras para atender socavones
En cuanto a los socavones registrados en el malecón, Galván Pelayo informó que durante la reunión se dio cuenta de seis obras de reparación que actualmente se encuentran en proceso.
Precisó que estas intervenciones se realizan con recursos de SOFEMAT y mediante acciones del Ayuntamiento de Mazatlán.
“Son las seis obras que ahorita nos informaron que se están trabajando y se están arreglando”, indicó.
Sin embargo, distinguió entre las reparaciones puntuales y la necesidad de estudiar de manera integral la erosión costera. La atención de los socavones permite intervenir en los daños existentes, pero no sustituye el análisis de los procesos que provocan la pérdida de arena ni garantiza, por sí sola, que no se repitan las afectaciones.
El dirigente empresarial también manifestó la disposición de los constructores para colaborar con las autoridades municipales mediante asesoría técnica y propuestas que contribuyan a atender el problema.
“Siempre los constructores estamos abiertos para asesorar, para lo que podamos aportar”, aseveró.
La advertencia de Galván Pelayo coloca sobre la mesa el desafío de pasar de la reparación de daños a una estrategia de recuperación costera con sustento técnico, financiamiento y coordinación institucional.
Porque, mientras la arena continúa retrocediendo y el oleaje alcanza zonas cada vez más próximas al malecón, la pregunta central ya no es solamente cuánto costará reparar lo dañado, sino qué estudios y acciones permitirán evitar que el deterioro vuelva a repetirse.
