Entre cifras optimistas, Estrella Palacios omite variada crisis que golpea a Mazatlán
*La alcaldesa presumió obras, programas sociales y resultados turísticos en su segundo informe, mientras la violencia, los feminicidios, la crisis económica y los daños en la zona costera siguen entre los grandes desafíos del puerto.
*El balance municipal destacó miles de lámparas, calles rehabilitadas e inversiones en drenaje, pero la rendición de cuentas también deja sobre la mesa el reto de atender los problemas que más preocupan a las familias mazatlecas.
*La presidenta municipal llamó a poner el bienestar ciudadano por encima de cualquier interés, pero el desafío de su administración será demostrar que esa prioridad se traduce en soluciones concretas para la inseguridad, los servicios públicos y la economía local.
Por José Romero / Adriana Carlos
Sin mencionar los problemas más apremiantes que golpean a Mazatlán, como la inseguridad, la violencia, los feminicidios y hasta el reciente motín en el penal municipal que dejó más de una decena de internos muertos, además del fallecimiento de un menor de dos años que se encontraba en el área de visitas, la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez rindió este viernes su Segundo Informe de Gobierno, en el que presumió avances y resultados, pero dejó fuera del centro de su discurso algunas de las heridas más profundas que enfrenta el municipio.
Ante seguidores, funcionarios municipales, legisladores de su partido Morena y representantes de distintos sectores, reunidos en el Teatro Ángela Peralta, la presidenta municipal presentó una administración de avances, obras y programas sociales.
Con un elegante traje sastre color vino y visiblemente satisfecha y hasta emocionada por llegar a su segundo año de gobierno, Palacios apostó por destacar las cifras mas positivas de su gestión, mientras las demandas ciudadanas más urgentes quedaron relegadas frente al balance oficial.
El contraste entre el discurso y la realidad representa el principal cuestionamiento político de su informe: ¿de qué sirven los avances administrativos si los problemas que más preocupan a la población siguen reclamando respuestas contundentes?
La crisis de inseguridad, la violencia que mantiene en alerta a las familias y los feminicidios no son asuntos secundarios en la agenda pública. A ellos se suman las afectaciones económicas que enfrentan sectores productivos, la crisis del sector marítimo, el desempleo, el cierre de negocios y los daños que las intensas marejadas han provocado en la zona costera, con socavones y deterioro en puntos del malecón que requieren atención.
Sin embargo, el mensaje de la alcaldesa se concentró en presentar los resultados de que la funcionaria misma califico como los cuatro ejes de su administración: seguridad y transformación; modernización y sostenibilidad; orden y eficiencia, y desarrollo cultural y humanista.
UN INFORME DE OBRAS, PROGRAMAS Y CIFRAS
Entre los resultados que destacó se encuentran la instalación de cerca de 10 mil 500 lámparas LED mediante el programa Mazatlán Brilla, la atención de más de 20 mil baches, la renovación de más de 140 calles y la rehabilitación de 31 parques comunitarios.
También informó sobre la entrega o gestión de nuevas unidades recolectoras de basura, la limpieza de los 58 kilómetros de canales del municipio y una inversión superior a los 23 millones de pesos en cárcamos de bombeo para mejorar las condiciones del drenaje.
En materia de infraestructura hidráulica, aseguró que su gobierno cuenta con una cartera de proyectos validada por más de 150 millones de pesos para agua potable, drenaje y tratamiento de aguas residuales. Se trata de obras relevantes para una ciudad que durante años ha padecido deficiencias en sus servicios básicos, especialmente durante la temporada de lluvias.
Pero la presentación de estos números no elimina las preguntas sobre la capacidad del Ayuntamiento para resolver de fondo los problemas que persisten en colonias, comunidades y zonas turísticas. La cantidad de lámparas instaladas, calles rehabilitadas o baches atendidos necesita reflejarse en una mejor calidad de vida y en servicios que resistan el paso del tiempo.
TURISMO Y BIENESTAR: LOS LOGROS QUE PRESUME EL GOBIERNO
En el terreno económico, Palacios destacó el peso del turismo como motor de Mazatlán. Reportó cerca de 850 mil pasajeros de cruceros durante su administración, una ocupación hotelera anualizada cercana al 70 por ciento y una derrama superior a los 11 mil millones de pesos en temporadas de alta actividad turística.
También habló de las acciones dirigidas a fortalecer las comunidades rurales, respaldar al sector ganadero y pesquero, capacitar a trabajadores y emprendedores, y promover las tradiciones y atractivos de las sindicaturas.
En materia social, presentó como resultados la entrega de más de mil escrituras a través del programa Tu Escritura, Hogar; la atención de más de 53 mil personas en los Centros Comunitarios de Bienestar; los apoyos a familias mediante Peso a Peso del Bienestar y las acciones para respaldar a madres autónomas, personas con discapacidad, deportistas y sectores vulnerables.
En cultura y deporte, resaltó que las actividades culturales han reunido a más de tres millones de asistentes y que el municipio ha rehabilitado o construido espacios deportivos en colonias y comunidades.
Son cifras que forman parte del balance presentado por la alcaldesa y que muestran la amplitud de los programas municipales. No obstante, el desafío político consiste en demostrar que estos esfuerzos se traducen también en seguridad, estabilidad económica y soluciones para quienes enfrentan dificultades cotidianas.
EL MENSAJE DE UNIDAD Y LAS PREGUNTAS QUE QUEDAN
Durante su intervención, ante asistentes que a ratos la interrumpieron con aplausos breves y discretos, Estrella Palacios llamó a la unidad y advirtió que ningún interés particular debe estar por encima del bienestar de Mazatlán. “Mazatlán es primero”, sostuvo al convocar a la ciudadanía a enfrentar los desafíos del municipio mediante el diálogo y la responsabilidad.
El mensaje tuvo una lectura política inevitable: en un escenario de exigencias ciudadanas y desafíos de gobierno, la unidad no puede quedarse en una consigna. También implica escuchar las críticas, reconocer los problemas que no se han resuelto y asumir compromisos verificables frente a la población.
El segundo informe dejó así dos imágenes de Mazatlán: la del municipio que el gobierno presenta a través de obras, programas sociales, turismo y modernización, y la de una ciudad que todavía exige respuestas frente a la violencia, la inseguridad, las dificultades económicas y el deterioro de infraestructura estratégica.
La rendición de cuentas no termina cuando se enumeran los logros; comienza cuando se confrontan los pendientes. Para la alcaldesa, el reto al ultimo tercio de su administración será convertir las cifras en resultados sostenibles y demostrar que los problemas más sensibles de Mazatlán también ocupan un lugar prioritario en las decisiones.
