Al 30% operan transportistas de carga; acusan incumplimiento de convenio con el Ayuntamiento
La caída en la actividad mantiene al sector en una situación crítica, más que con la pandemia
El trabajo de obra públicia para el transporte de carga se otorga algunas empresas
*El impacto de la inseguridad en la industria de la construcción también les afecta
Adriana Carlos
La actividad cayó a niveles peores que durante la pandemia, aseguran dirigentes; denuncian que la obra pública se concentra en constructoras privadas y señalan afectaciones por la inseguridad.
El transporte de carga vinculado a la construcción en Mazatlán atraviesa una de sus peores crisis, con una actividad que apenas alcanza el 30% de su capacidad, una caída que sus representantes califican como más grave que la registrada durante la pandemia.
Entrevistado al término de la sesión de Cabildo, previo a una reunión con funcionarios de Obras Públicas y el Secretario del ayuntamiento, José Francisco Lizárraga, dirigente de transporte de carga de la CNOP, señaló que el sector enfrenta una reducción drástica del trabajo desde el año pasado, situación que atribuyó a la falta de participación en las obras de infraestructura pública y al incumplimiento de los acuerdos que, afirmó, existen con el Ayuntamiento.
Explicó que, aunque se anuncian nuevas obras para el municipio, los acarreos de materiales, retiro de escombro y otros servicios terminan en manos de dos o tres constructoras privadas, sin que los transportistas locales reciban la parte de trabajo que les corresponde conforme a los convenios.
“Estamos trabajando en un 30 por ciento. Es algo desesperante y de repente ver a otra gente que hace la obra que nos corresponde”, expresó.
Si hay buena voluntad, trabajamos hasta en el 60, 70% cuando no, pues ahí andamos peleando, reprochó.
Lizárraga indicó que los transportistas han buscado acercamientos con las empresas constructoras, pero aseguró que las respuestas han sido evasivas y han tenido que insistir para obtener oportunidades de trabajo.
Afirmó que el sector no exige quedarse con toda la obra, sino que se respete la participación acordada y se distribuya el trabajo entre los agremiados. Añadió que el problema se ha prolongado durante dos o tres años y se ha agudizado en la actual administración municipal.
La caída de la actividad también repercute en trabajadores, proveedores de refacciones y otros negocios que dependen del movimiento de los camiones. De acuerdo con el dirigente, las organizaciones involucradas reúnen alrededor de 500 unidades y más de mil personas relacionadas directa e indirectamente con esta actividad.
A este escenario se suma el impacto de la inseguridad en el sector de la construcción, un factor que también ha afectado el movimiento económico y las oportunidades de trabajo, en un contexto en el que los transportistas reportan una actividad mínima.
Los representantes buscan que el Ayuntamiento intervenga para resolver el conflicto y garantizar que los acuerdos se cumplan. La exigencia es recuperar fuentes de empleo en la obra pública, ante una reducción que mantiene a buena parte de las unidades con escaso trabajo.
Además de la falta de asignación de acarreos, otro grupo de transportistas reportó adeudos pendientes: alrededor de 400 mil pesos por parte de constructoras y 300 mil pesos del Ayuntamiento, según las cantidades expuestas durante las entrevistas.
Los transportistas esperan que el diálogo con las autoridades permita destrabar el problema y recuperar actividad para un sector que, aseguran, atraviesa una situación crítica.
