Edgar González lanza reto a Morena: “atrás deben quedar el dedazo y la tómbola”
*El aspirante a la coordinación municipal de Morena en Mazatlán exigió perfiles competitivos, trayectoria comprobable y contacto real con la ciudadanía; advirtió sobre el desgaste del partido y llamó a cerrar filas en torno a la unidad.
*Ante más de un centenar de asistentes en Dorados de Villa, el político llamó a evitar confrontaciones internas y sostuvo que la participación en el proceso debe traducirse en respaldo al proyecto colectivo, sin importar quién resulte elegido.
*Aseguró que en sus recorridos escucha reclamos por violencia, pérdida de empleos, cierre de negocios y deficiencias en los servicios públicos; pidió que la selección de candidatos tome en cuenta la trayectoria y los resultados “porque la población no soportaría volver a la frivolidad ni al pensamiento farandulero”.
Por Jose Romero Mata/Adriana Carlos
Con un mensaje directo a la estructura de Morena, el respaldo de más de un centenar de asistentes a una asamblea informativa en la colonia Dorados de Villa y el grito de “¡coordinador!” como recibimiento, Édgar González puso sobre la mesa uno de los temas más sensibles para su partido: la necesidad de dejar atrás el dedazo, las tómbolas y las decisiones que, a su juicio, no garantizan la selección de los mejores perfiles para competir por los cargos públicos.
Entrevistado momentos después del encuentro con militantes y simpatizantes, el aspirante a la coordinación municipal de Morena en Mazatlán sostuvo que el partido debe apostar por personas con trayectoria, resultados y capacidad para conectar con las demandas ciudadanas, en lugar de confiar únicamente en la fuerza electoral de sus siglas.
“Atrás debe quedar ya la tómbola y el dedazo”, sentenció González al plantear que la selección de aspirantes debe responder a las exigencias de una ciudadanía que, incluso cuando se identifica con Morena, reclama tener voz en la definición de quiénes la representarán.
El mensaje no se limitó a cuestionar los mecanismos internos. González advirtió que el partido enfrenta un desgaste político que no puede ignorarse y que la confianza ciudadana no está garantizada de manera automática por la marca electoral.
“Estoy con Morena, pero quiero ver a ver a quién nos ponen”, relató sobre lo que, aseguró, ha escuchado durante sus recorridos. En su lectura, presentar candidaturas que no convenzan a la población puede desalentar la participación, incluso entre simpatizantes del propio movimiento.
La calle, el termómetro que Morena no puede ignorar
Durante la entrevista, González describió un escenario municipal complejo, marcado —según los testimonios que dijo recoger en sus recorridos— por la preocupación ante la inseguridad, la pérdida de fuentes de trabajo, los negocios afectados y la reducción de oportunidades económicas.
Aseguró que algunas personas le han reportado recortes de jornadas laborales, mientras otras expresan inquietud por el cierre de establecimientos y la falta de respuestas a sus problemas cotidianos.
Para el aspirante, el reto no consiste únicamente en reconocer las dificultades, sino en evitar que las autoridades y los actores políticos se desconecten de quienes enfrentan sus consecuencias.
“A la gente no se le engaña”, afirmó al defender la necesidad de hablar con franqueza sobre lo que ocurre en el municipio, en lugar de transmitir la impresión de que todo marcha bien.
González también señaló que el Mazatlán actual enfrenta desafíos distintos y, en algunos aspectos, más complejos que los de hace tres años. Mencionó la inseguridad, las pérdidas de vidas, las desapariciones y los efectos económicos de la violencia como parte de las preocupaciones que, sostuvo, escucha entre la población.
En materia de gobierno, agregó que los servicios públicos requieren atención permanente y que la falta de seguimiento a los proyectos puede generar problemas que después resultan más difíciles de resolver.
Trayectoria frente a la improvisación
Al explicar por qué decidió participar en el proceso interno, González defendió sus años de experiencia en el servicio público y afirmó que su aspiración responde a la preocupación por la situación que atraviesa Mazatlán.
“Yo no quiero que llegue otra vez la inexperiencia, yo no quiero que llegue de nueva cuenta la frivolidad”, expresó al cuestionar lo que considera una tendencia a privilegiar la imagen por encima de la solución de los problemas públicos.
El aspirante afirmó que cuenta con 30 años de trayectoria en el servicio público y recordó que ha participado en contiendas internas sin resultar seleccionado, sin que ello lo llevara a abandonar el partido.
Puso como ejemplo los procesos de 2021 y 2024, en los que, según relató, no obtuvo la candidatura que buscaba, pero permaneció dentro de Morena.
Su argumento es que el derecho a participar debe respetarse, aunque no todas las aspiraciones deban traducirse automáticamente en una candidatura. En ese sentido, consideró necesario evaluar qué ha hecho cada participante, cómo ha construido su trayectoria y qué puede aportar al movimiento.
También sostuvo que la fuerza de Morena no debe utilizarse como garantía para quienes buscan una posición política. A su juicio, el respaldo partidista debe acompañarse de trabajo territorial, contacto con la gente y resultados verificables.
Unidad, pero sin renunciar a la exigencia
Pese a sus críticas a los mecanismos de selección, González insistió en que su postura no busca provocar una ruptura entre los morenistas.
Por el contrario, reiteró el llamado a la unidad y señaló que quienes participan en el proceso deben estar preparados para aceptar una decisión interna sin convertir las diferencias en una confrontación permanente.
“El llamado siempre lo he hecho yo en lo personal: a la unidad, a la unidad, a la unidad”, expresó.
Durante la asamblea en Dorados de Villa, el mensaje fue acompañado por un llamado a no perder el vínculo con la población una vez que concluyen las campañas o se alcanzan responsabilidades públicas.
González cuestionó que algunos políticos recorran colonias y seccionales para pedir apoyo electoral, pero después de llegar al cargo dejen de visitar a las personas que les dieron su respaldo.
Aseguró que su compromiso con Mazatlán no depende del resultado del proceso interno y que su trayectoria debe juzgarse por lo que ha hecho, no solamente por lo que promete.
“Lo que jamás nos van a poder quitar es el corazón que tenemos para servirle a la gente hoy y siempre en nuestro municipio”, manifestó ante los asistentes.
El mensaje de fondo
La intervención de Édgar González deja planteado un debate interno para Morena en Mazatlán: cómo elegir a quienes buscarán representar al movimiento sin dar por sentado que la identificación partidista basta para obtener el respaldo ciudadano.
Su propuesta pone el acento en tres elementos: selección de perfiles competitivos, revisión de trayectorias y trabajo directo con la población. Al mismo tiempo, su llamado a la unidad busca evitar que la disputa por la coordinación municipal derive en una fractura entre los participantes.
Con los reclamos por seguridad, empleo y servicios públicos como telón de fondo, González sostiene que el proceso interno debe servir para identificar a quienes puedan responder a las necesidades del municipio.
Su mensaje fue contundente: Morena debe cuidar sus mecanismos de selección, escuchar a sus bases y evitar que las decisiones sobre sus aspirantes se alejen de la ciudadanía. Para él, la unidad no significa renunciar a la crítica, sino mantener un proyecto común sin perder de vista los problemas de Mazatlán.
