Créditos y seguridad, claves para el repunte económico en Mazatlán
*La Miscelánea Fiscal 2027 contempla cambios que podrían dar mayor margen a las empresas, pero especialistas advierten que los beneficios serán distintos para cada contribuyente y deberán analizarse caso por caso.
La inseguridad, la falta de inversión y la ausencia de mayores estímulos podrían prolongar la recuperación económica de Mazatlán, aun con los posibles beneficios que plantea la Miscelánea Fiscal 2027 para las micro, pequeñas y medianas empresas.
Así lo advirtió Guillermo Hernández Lizárraga, presidente del Colegio de Profesionistas en Contaduría Pública del Sur de Sinaloa, durante una conferencia de prensa en la que se dieron a conocer los detalles de la organización del XII Congreso Internacional de Profesionistas en Contaduría Pública.
Hernández Lizárraga explicó que la economía de Mazatlán ya enfrentaba una desaceleración desde hace aproximadamente cuatro años, principalmente por la caída de proyectos inmobiliarios, la sobreoferta, los altos precios y la reducción del financiamiento, situación que posteriormente se agudizó con el impacto de la inseguridad.
Señaló que el golpe económico se ha extendido a toda una cadena productiva: desarrolladores, proveedores, electricistas, carpinteros, herreros, pintores y comercios han resentido la reducción de proyectos, ventas y consumo.
Otro indicador que genera preocupación, dijo, es la disminución de registros patronales, que puede estar relacionada con cierres de empresas o reducción de personal.
Sobre la Miscelánea Fiscal 2027, destacó que existen cambios que podrían favorecer a las micro, pequeñas y medianas empresas. Entre ellos mencionó la ampliación del límite de ingresos para personas morales que tributan en RESICO, de 35 a 50 millones de pesos, además de la posibilidad de elegir entre este régimen y el general, dependiendo de la situación de cada empresa.
Sin embargo, aclaró que la reforma no necesariamente será favorable para todos los negocios, por lo que cada empresa deberá analizar sus condiciones particulares.
Como una señal positiva, informó que bancos y financieras ya comienzan nuevamente a acercarse a las empresas para ofrecer créditos. Esta reapertura del financiamiento, consideró, representa “oxígeno puro” para las empresas y podría contribuir a reactivar distintos sectores.
El presidente de esta asociación estimó que la recuperación podría comenzar hacia finales de 2026 y avanzar durante el primer semestre de 2027, para hacerse más visible durante la segunda mitad del próximo año.
Pero advirtió que si no llegan los estímulos necesarios, no mejora la seguridad y no se consolida el acceso al financiamiento, la recuperación podría tardar más de lo previsto.
