Graciela asume el poder en Sinaloa bajo la sombra de Rocha
*La diputada Irma Moreno advirtió que la salida temporal de Rubén Rocha Moya no borra los hechos pendientes y anunció que el PRI respaldará el procedimiento de juicio político, incluida la posibilidad de inhabilitación si se acreditan responsabilidades
Graciela Domínguez Nava -diputada con licencia- rindió protesta como gobernadora interina de Sinaloa en medio de una fuerte confrontación política y con una advertencia de la oposición: el relevo en el Ejecutivo estatal no significa que la crisis que arrastra el gobierno de Rubén Rocha Moya haya quedado resuelta.
Con 31 votos a favor, 6 en contra y 3 abstenciones el pleno del Congreso del Estado aprobó el nombramiento que propuso la Comisión de Puntos Constitucionales.
El debate no terminó con la designación.
La diputada priista Irma Moreno dejó claro que el voto del PRI fue en contra porque, a su juicio, el nombramiento de una gobernadora interina no puede utilizarse para cerrar una crisis institucional que continúa abierta.
“Cambiar a quien ejerce el gobierno no borra los hechos que nos trajeron hasta aquí”, fue uno de los señalamientos centrales de la legisladora.
Moreno recordó que Rocha Moya permaneció 112 días separado del cargo, regresó al gobierno y aproximadamente 34 horas después volvió a solicitar licencia, escenario que calificó como una situación que no puede tratarse simplemente como un movimiento administrativo.
El PRI anunció además que se sumará a una denuncia ciudadana para impulsar un juicio político contra Rubén Rocha Moya, procedimiento que, de acreditarse responsabilidades, podría derivar en las consecuencias previstas por la ley, incluida la inhabilitación para ejercer cargos públicos.
El PAN también votó en contra del dictamen, dejando a Domínguez Nava con el reto de gobernar en un escenario donde la oposición anticipa que la confianza no será automática.
La nueva gobernadora interina llega al Ejecutivo con una larga trayectoria política: fue diputada local en dos ocasiones, presidenta de la JUCOPO, secretaria de Educación Pública y Cultura durante el gobierno de Rocha Moya y diputada federal. Actualmente se encontraba con licencia como legisladora federal y figuraba entre los perfiles de Morena rumbo a la sucesión de 2027.
Ahora el desafío será mayúsculo: recuperar la gobernabilidad, enfrentar la violencia, atender a las víctimas y reactivar una economía golpeada, pero también demostrar que el nuevo gobierno puede actuar con independencia de los intereses partidistas.
Porque, como advirtió la oposición, el cambio de nombre en el despacho principal del Gobierno de Sinaloa no necesariamente significa el cierre de la crisis política.
