*El productor recibiría cerca de 4 mil pesos por tonelada, lejos de los 6 mil 500 necesarios para sostener la viabilidad del cultivo.
La Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC) en Sinaloa advirtió que, con el esquema actual de comercialización, los productores de maíz podrían trabajar hasta 40 por ciento por debajo del punto de equilibrio, lo que pone en riesgo la viabilidad del cultivo en el ciclo otoño-invierno 2025-2026.
El secretario general de la organización, Agustín Espinoza Laguna, explicó que el precio del grano se determina por el mercado internacional, a través de los futuros en la Bolsa de Chicago, actualmente en 4.25 dólares por bushel, equivalentes a alrededor de 167 dólares por tonelada, más la base comercial.
Detalló que, en una reciente reunión en la Ciudad de México con autoridades de la Secretaría de Agricultura, se planteó una base de 64 dólares por tonelada, es decir, 34 dólares menos que en el ciclo anterior. Con un tipo de cambio aproximado de 17.30 pesos, el valor comercial quedaría en cerca de 231 dólares por tonelada, lo que representaría para el productor un ingreso de alrededor de 4 mil pesos por tonelada.
Sin embargo, subrayó que los costos actuales de producción —insumos, financiamiento, energía, maquinaria, renta de tierra y crédito— exigen un precio objetivo cercano a 6 mil 500 pesos por tonelada para mantener una unidad productiva de hasta 50 hectáreas.
Espinoza Laguna señaló que la diferencia entre el ingreso estimado y el nivel mínimo de estabilidad es de aproximadamente 2 mil 500 pesos por tonelada, lo que significa operar casi 40 por ciento por debajo de lo necesario.
Además, indicó que el ciclo agrícola enfrenta condiciones atípicas como restricciones hídricas, afectaciones climáticas, plagas y acame, factores que podrían reducir el rendimiento ideal de 12 toneladas por hectárea, generando un impacto doble: menor producción y menor precio.
Ante este escenario, propuso dos medidas: revisar la base comercial planteada para evitar una caída mayor en el ingreso, y crear un fondo compensatorio cambiario temporal que se active cuando el tipo de cambio real esté por debajo del considerado en el presupuesto federal.
El dirigente advirtió que, si se mantiene la brecha de ingreso, habrá menor inversión en el siguiente ciclo, reducción de superficie sembrada y mayor dependencia de importaciones, lo que a mediano plazo presionaría la producción nacional y los precios de los alimentos.