Del dolor al oro: ¡Bertha volvió para ganar!
*La atleta de la UAS venció lesiones, dolor y miedo para volver al alto rendimiento y convertirse en protagonista del Campeonato Nacional Máster de Pista y Campo.
Bertha Alicia Cañedo Reyes hizo del regreso una victoria: ocho medallas nacionales, siete de oro y una de bronce, después de superar una recuperación que la obligó a comenzar prácticamente de cero.
Tras el accidente de 2018 y varias cirugías, la atleta
de la UAS reconstruyó su condición física y enfrentó nuevamente el miedo de competir, hasta volver a subir al podio en Guadalajara. Su historia, iniciada desde los ocho años en el atletismo, hoy inspira desde la pista y también desde Medicina Deportiva de la UAS, donde acompaña a otros atletas mientras continúa escribiendo su propia historia de superación.
Ocho medallas y una historia de lucha que va mucho más allá del podio. La atleta universitaria Bertha
Alicia Cañedo Reyes conquistó el primer lugar en salto triple, salto de longitud, 80 y 300 metros con vallas, además de los relevos 4×100 mixto, 4×400 mixto y combinado. En los 100 metros planos obtuvo el tercer sitio. Sin embargo, para ella, el verdadero triunfo comenzó mucho antes de subir al podio.
“Más que nada, para mí es un logro muy importante hoy en día, tanto en mi vida personal como deportiva”, expresó.
Su historia de regreso al atletismo comenzó en 2018, después de sufrir un accidente que le provocó una lesión en la quinta cervical y la llevó a pasar por varias cirugías. El panorama entonces no era alentador: incluso le dijeron que posiblemente no volvería a practicar deporte. Pero la atleta decidió intentarlo.
Con autorización médica, inició una recuperación gradual que implicó fortalecer nuevamente su cuerpo y reconstruir capacidades que había perdido. Fue un camino largo y doloroso, que incluso afectó su habla como consecuencia de la intervención. Sin embargo, recuperar la fuerza física no fue el único desafío. También tuvo que enfrentarse al temor de volver a exigirle a su cuerpo lo mismo que antes.
Volver a saltar, correr, superar una valla o colocarse en la salida significaba vencer ese miedo una y otra vez. Por eso, las ocho medallas conquistadas en Guadalajara tienen para ella un valor especial.
“Cada prueba fue un logro; más que nada, perder el miedo. Perder el miedo a volver a saltar, a pasar la valla, a correr y a hacer la toma de salida”, manifestó.
En este proceso fue clave el trabajo junto a su entrenador, Francisco Pérez Parra, con quien retomó el plan de entrenamiento que realizaba antes del accidente. Recuperar el nivel competitivo significó volver a someterse a jornadas de esfuerzo y exigencia, pero también comprobar que su cuerpo estaba listo para responder nuevamente.
La relación de Bertha Alicia con el atletismo y con la Universidad Autónoma de Sinaloa viene de mucho tiempo atrás. Comenzó a practicar desde los ocho años y durante las décadas de los 80 y 90 representó a la institución como estudiante, etapa en la que consiguió numerosas preseas. Hoy, como trabajadora universitaria, mantiene esa camiseta puesta y combina su actividad profesional con su pasión por el alto rendimiento.
“Llevar los colores universitarios a nivel nacional es lo máximo para mí; es un sueño hecho realidad”, afirmó.
Con nuevos compromisos en puerta, Cañedo Reyes continúa entrenando y demostrando que una pausa no tiene por qué significar el final. Desde su trabajo en Medicina Deportiva de la UAS también acompaña a otros atletas, mientras su propia experiencia le permite conocer de primera mano lo que significa caer, recuperarse y volver a intentarlo. Su regreso no solo se mide en medallas: se mide en cada salto, cada carrera y, sobre todo, en el valor de haber perdido el miedo.
